
El primero de los 48 trenes automáticos que Metro de Madrid ha adquirido para la línea 6 de su red ha llegado a Madrid. Esta línea será la primera de conducción automática de la red e iniciará las pruebas de circulación en las líneas 10, 11 y 12.
Un diseño panorámico y espacios más amplios
El nuevo tren automático de la Línea 6 en Madrid destaca por su avanzada tecnología de conducción, lo que elimina la necesidad de contar con una cabina para el maquinista. En su lugar, la cabecera del vehículo dispone de un gran cristal panorámico que permite a los viajeros observar de manera directa las vías y las estaciones durante todo el trayecto.
Cada unidad está formada por seis coches conectados mediante pasillos continuos de intercomunicación, los cuales ganan diez centímetros de anchura respecto a los modelos anteriores, alcanzando los 2,9 metros. Esto genera una sensación de mayor amplitud en el interior para mejorar la comodidad del trayecto.
Capacidad aumentada y mayor frecuencia de paso
La incorporación de esta flota, formada por un total de 48 unidades, supone un salto muy notable en la capacidad y rapidez del servicio. Los vehículos podrán transportar hasta 1.385 pasajeros, de los cuales 165 dispondrán de asiento, lo que representa un aumento del 17% de aforo frente a los convoyes actuales.
En cuanto a la velocidad, estos modelos pueden alcanzar los 110 kilómetros por hora. Esta mejora, combinada con el sistema automático, posibilitará una frecuencia de paso de hasta dos minutos entre llegadas, incrementando la capacidad global de la ruta hasta los 731.000 viajeros diarios.
Eficiencia energética y materiales sostenibles
El ahorro y el cuidado del medio ambiente son también elementos centrales en esta nueva flota. Cada tren cuenta con una cadena de tracción moderna y sistemas de frenado regenerativo que devuelven energía a la red eléctrica durante la circulación.
Esta tecnología permite reducir el consumo eléctrico total hasta en un 20%. Además, los materiales utilizados en la construcción de los vehículos están diseñados de tal forma que podrán ser reciclados en el futuro.
Pruebas nocturnas y puesta en servicio definitiva
Durante esta primera fase, las pruebas en vía se realizarán de manera manual y en horario nocturno a lo largo de las líneas 10, 11 y 12. Gracias a este horario, las comprobaciones no interfieren con los desplazamientos habituales de los usuarios.
Una vez se completen las obras de adaptación tecnológica necesarias, los ensayos pasarán a ejecutarse directamente en la ruta circular. El objetivo final es que esta se convierta en la primera línea totalmente automatizada de toda la red metropolitana a partir del año 2027.













