
El paisaje urbano de Madrid se prepara para un cambio significativo tras el cierre y demolición de uno de los centros comerciales más conocidos de El Corte Inglés. El espacio que ocupaba el edificio de la calle Retama se transformará en un nuevo enclave que prioriza las zonas verdes y los servicios públicos, sin renunciar al desarrollo empresarial. Sigue leyendo para conocer cómo será este proyecto que cambiará la fisonomía de la zona sur.
Autorizado el nuevo proyecto que transformará Méndez Álvaro
El plan urbanístico, denominado ‘Nuevo Sur-Méndez Álvaro’ y autorizado formalmente en enero de 2026, contempla una redistribución total de los 11.811 metros cuadrados de la parcela original de El Corte Inglés de Méndez Álvaro. La principal novedad es que el 72 % de este suelo pasará a ser de titularidad municipal. El objetivo es equilibrar la densidad urbana del distrito de Arganzuela aportando espacios abiertos y servicios de los que carecía el entorno del antiguo centro comercial.
El nuevo parque y las dotaciones para los vecinos
La mayor parte de los terrenos, unos 8.500 metros cuadrados, se destinará a equipamientos y naturaleza. Este espacio público se dividirá en dos áreas diferenciadas pero integradas:
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Zona verde: Un nuevo parque urbano que se ubicará en el extremo suroeste para aprovechar la mejor orientación solar. Contará con una masa de arbolado significativa compuesta por especies locales para favorecer la biodiversidad en Madrid.
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Edificio dotacional: Se construirá un nuevo equipamiento para servicios municipales destinado a los residentes del barrio. Además, se habilitará un aparcamiento bajo rasante vinculado a estas nuevas instalaciones.
Una torre de oficinas de 27 plantas
En la parcela restante, que mantiene su carácter privado con 3.311 metros cuadrados, se levantará una torre de oficinas que alcanzará un máximo de 27 plantas. Este rascacielos se integrará con el entorno del parque y busca consolidar esta zona de Madrid como un polo de actividad económica. El diseño permite que la zona verde actúe como eje central, conectando visual y físicamente el edificio empresarial con el resto del barrio.
Mejoras en la conectividad del barrio
Más allá de los nuevos edificios, el proyecto resolverá problemas de movilidad peatonal que existían anteriormente. La intervención permitirá conectar de forma fluida las calles de Kentia y Retama, creando un entorno más accesible y renaturalizado. Esta transformación urbana busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, ofreciendo un espacio de paseo y estancia en un lugar que durante décadas estuvo ocupado por una gran superficie comercial.












